Diputados destacaron el 40° aniversario de la Cruz de los Soldados de la Paz en Güer Aike

LA PROVINCIA 05 de diciembre de 2018
Se trata del proyecto 651/18 del Diputado Jorge Arabel, que fue sancionado por unanimidad.

A principios de diciembre se cumplen 40º años de la implantación de la Cruz de los soldados de la Paz en Güer Aike, destacando de esta manera la acción realizada allí por un grupo de 25 soldados del Ejército Argentino, los que a principio de diciembre de 1978 instalaron una enorme cruz de palos de alumbrado como ofrenda de paz ante la inminente guerra que amenazaba con el  país hermano.
“Creemos que de ésta manera estamos poniendo en valor un hecho histórico que tuvo a nuestra territorio santacruceño como vital protagonista y en el que este grupo de soldados dejó implantado un símbolo que expresaba sus anhelos de paz entre ambos pueblos hermanos”, indicó el Diputado Arabel en los fundamentos de la iniciativa, que fue sancionada por unanimidad.
Probablemente a quienes la han observado durante muchos años les parezca un simbolismo religioso más que pende del bajo cerro que domina la ruta de acceso a la capital de Santa Cruz, a 28 kms del ingreso norte a Río Gallegos: allí luce como una simple y enorme cruz de madera, hecha de postes de luz, pero plantada como símbolo de la paz por hombres de la guerra cuya historia tan grande y dolorosa como esperanzadora, contrasta con su simpleza y la humildad de su estructura.
Es importante mencionar que uno de aquellos actores contemporáneos fue Daniel Herlein. Piloto, soldado y amante de la paz, que transcurrió muchas horas a bordo de su A4B Sky Hawk, esperando la fatídica orden de despegue para atacar Pudahuel, la que nunca llegó. 
“Quizás la cruz desesperada pero potente, tal vez el corazón del hombre y la intervención a tiempo del Papa Juan Pablo II, construyó la sinergia que logró la paz y nos sacó a ambos países en la oscuridad”, manifestó Arabel al tiempo que agregó “con este pequeño aporte a través de este proyecto sumamos al esfuerzo que lleva adelante Daniel Herlein en su búsqueda de que este verdadero símbolo del esfuerzo, la constancia y la voluntad para lograr la paz, como anhela el mismo Daniel, sea conocido y valorado por el pueblo de Río Gallegos, de la Provincia de Santa Cruz y de la Nación, porque fue un sacrificio valiente de quienes le dijeron NO a la guerra, y todo sucedió acá, tan cerquita de todos nosotros que nos aturden aún los ruegos de aquellos rezando por la paz de nuestros pueblos ”.

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