Giro inesperado: Pochetti dijo que el Juez Rodríguez cobró una coima millonaria en dólares para frenar una causa

EL PAÍS 07 de febrero de 2019
Carolina Pochetti, la viuda de Daniel Muñóz aseguró que su esposo desembolsó una suma millonaria en dólares para que el magistrado lo favorezca en un proceso judicial y no avanzara una causa en su contra.
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Los cuadernos de las coimas fueron un terremoto para la política y el mundo empresarial, pero sus coletazos también llegan hasta la Justicia. La viuda de Daniel Muñoz, Carolina Pochetti, confesó que el ex secretario privado de Néstor Kirchner le pagó un soborno al juez federal Luis Rodríguez a cambio de que lo beneficiara en una causa, según pudo reconstruir LA NACION entre cinco fuentes judiciales.

El juez Claudio Bonadio, que ya aceptó ese testimonio dentro del expediente, tomaría distintas medidas en las próximas horas a raíz de la declaración de la viuda de Muñoz, el hombre que recibía los bolsos cargados de dinero por orden de los Kirchner.

En su declaración como “arrepentida”, la viuda de Daniel Muñoz reveló que el fallecido ex secretario de Néstor Kirchner pagó un soborno millonario al juez federal Luis Rodríguez para que lo beneficie en una investigación judicial. 

Carolina Pochetti lo confesó ante el fiscal federal Carlos Stornelli, en el marco de la causa conocida como “los cuadernos de la corrupción”, que la tiene presa desde el pasado 21 de octubre.

Según cita La Nación, Pochetti afirmó que su marido desembolsó una cifra millonaria en dólares para que el juez Rodríguez lo favoreciera en un expediente. El pago se habría hecho a través de un intermediario que también está implicado en esta causa.

Días atrás, la viuda de Muñoz fue aceptada como “arrepentida” por el juez federal Claudio Bonadio y se sumó a la larga lista de imputados colaboradores del expediente que investiga el circuito de recaudación de fondos ilegales que se cobraban desde el ministerio de Planificación Federal a empresarios contratistas del Estado.

Pochetti está imputada como partícipe de una estructura de lavado de dinero que operó en Estados Unidos. Muñoz creó al menos 15 sociedades con las que realizó la compra venta de 17 propiedades por 70 millones de dólares.

La hipótesis de la Fiscalía es que parte del dinero proveniente de los ilícitos perpetrados por la asociación ilícita y que según la causa de los cuadernos de las coimas fueron recibidos por el ex secretario presidencial, se puso en circulación en el mercado con el fin de aparentar un origen legal.

De este entramado que involucra una veintena de personas, fue partícipe Pochetti y se la imputó por haber “realizado diferentes transacciones comerciales de las que se destaca la constitución de empresas y la compra de inmuebles a nombre de éstas, operaciones que no se condicen con la capacidad económica de aquellos”.

El juez Rodríguez benefició al matrimonio Muñoz en dos expedientes. En primer lugar, en julio de 2015, los sobreseyó en la causa que investigaba los dichos de la exsecretaria privada de Kirchner, Miriam Quiroga, que aseguró haber visto que su colega trasladaba bolsos con dinero para su jefe.

Pero Rodríguez volvió a intervenir en otra causa después de que LA NACION revelara que el exsecretario privado aparecía en los Panama Papers y también favoreció a los imputados con decisiones clave. A pesar de los reiterados pedidos del fiscal Stornelli para detenerla, el juez aceptó un pedido de eximición de prisión presentado por la defensa de Pochetti. Mientras el magistrado les aseguraba la libertad, el entorno de Muñoz movió los US$ 70 millones que estaban en el exterior: vendieron las propiedades a través de un grupo de testaferros, todos ahora investigados por la Justicia.

La Cámara Federal desplazó en octubre al juez Rodríguez de esa causa al considerar que había beneficiado a los Muñoz en reiteradas ocasiones. Los camaristas Martín Irurzun y Leopoldo Bruglia recordaron, además, que Rodríguez se había opuesto a los pedidos de Stornelli de congelar las cuentas bancarias en Estados Unidos, aún cuando había evidencias de que se estaban moviendo los fondos, con el riesgo de que desaparecieran.

Al revocar esa decisión, la Cámara Federal despejó el camino para que Pochetti y otros miembros del entorno de Muñoz fueran detenidos por el juez Bonadio en los cuadernos de las coimas. Muchos de ellos se transformaron en arrepentidos y confesaron las maniobras realizadas para ocultar los fondos mientras permanecían en libertad.

Los fallos que beneficiaron a Muñoz y su familia le costaron a Rodríguez dos pedidos de juicio político en el Consejo de la Magistratura por denuncias de Elisa Carrió y Ricardo Monner Sans, ambos todavía activos en el organismo que cuenta con mayoría del oficialismo. Esas acusaciones podrían tomar un nuevo impulso después de la confesión de Pochetti.

Rodríguez fue designado juez federal de primera instancia en 2012. Su desembarco en Comodoro Py fue accidentada: fue acusado de haber hecho trampa en el examen cuando concursaba para el cargo. La prueba que le tomó el Consejo de la Magistratura fue similar a un fallo cuyo expediente había solicitado unas semanas antes desde el juzgado que él subrogaba.

Su designación, además, había sido impugnada por organismos de derechos humanos como las Madres de Plaza de Mayo por las supuestas irregularidades en el concurso y por una supuesta afición a coleccionar objetos nazis. Rodríguez sostuvo que, en realidad, era coleccionista de piezas de la Segunda Guerra Mundial.

FUENTE: La Nación.-

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