La Municipalidad de Río Gallegos entre dos Pablos

AGENDA 10 de marzo de 2019
Uno es radical, el otro peronista. Son los que más intención de voto tienen según las encuestas. Son amigos, pero los diferencian sus pertenencias partidarias. Según cómo armen su estrategia electoral este año, se quedarán con el sillón de la Intendencia. Ambos critican la actual gestión. Pablo Grasso (PJ) y Pablo Fadul (UCR) son los dos candidatos que más miden para reemplazar a Giubetich en la Municipalidad.
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Por Roberto Torres

La campaña política con vistas al año electoral que transitamos ya arrancó. Sin pedir permiso y a la espera de las novedades que pudieran darse en torno a una posible modificación al régimen electoral provincial, los candidatos ya empezaron a anticipar sus intenciones, y con ello, han comenzado a proyectar sus eventuales estrategias para este 2019 de elecciones generales.

En cada una de las encuestas, las figuras de Pablo Grasso (PJ) y Pablo Fadul UCR) aparecen como un común denominador dominando la intención de voto entre las propuestas para ocupar la Municipalidad de Río Gallegos.

De un lado y del otro, ambos manejan la misma información y saben que el ansiado triunfo dependerá de cómo se arme la estrategia electoral y los aliados que se puedan sumar en el camino para marcar la diferencia.

Pablo Grasso (42) es actualmente el titular del Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda (IDUV) de Santa Cruz, en la actual gestión de Alicia Kirchner como gobernadora. Siendo concejal y ocupando el cargo de presidente del Concejo Deliberante de Río Gallegos, le tocó asumir en julio del 2015 la Intendencia interina de la capital provincial ante la renuncia de Raúl Cantín.

Con pocos meses por delante antes de las generales de octubre de ese año, Grasso se postuló como candidato a la Intendencia y la ganó, pero por los alcances de la Ley de Lemas, fue finalmente Roberto Giubetich quien quedó ocupando el sillón del Municipio. Fue el candidato a la Intendencia más votado con su histórico sublema "Construyamos Juntos" del PJ-FVS, pero la sumatoria de votos de otros candidatos en su mismo lema, no le fue suficiente para contrarrestar la sumatoria de votos del lema "Aceptá el Desafío" del frente Unión Para Vivir Mejor - UPVM.

Aunque parezca paradójico, quien le aportó los votos a Giubetich para que sea intendente no fue otro que el propio Pablo "Pato" Fadul, ya que "Gallegos Merece Estar Mejor" su sublema se quedó con las ganas de llegar a la Intendencia en esas elecciones, por muy pocos votos (1.524 le faltaron para superar al actual jefe comunal).

Karma o destino, bien podría concluirse que Grasso no fue Intendente de Río Gallegos por culpa de Fadul, el mismo que hoy tendrá en enfrente para las elecciones generales de este año.

Pablo "Pato" Fadul (48) es un viejo dirigente radical, y actualmente es el presidente del Comité Río Gallegos de la Unión Cívica Radical (UCR). También fue concejal de Río Gallegos y allí compartió mandato con Grasso entre 2007 y el 2015. Siempre fue considerado como un díscolo dentro de la UCR. Crítico y cuestionador de las decisiones partidarias, construyó su propia impronta dentro de la filas del partido centenario, sin comulgar con el oficialismo ni aceptar silenciosamente muchas decisiones de la conducción. Sus diferencias con el máximo referente partidario el actual senador nacional Eduardo Costa, no son una novedad, y si bien desde hace poco más de un año la gente de su espacio está ayudando a la gestión municipal ocupando cargos jerárquicos, no esconde sus críticas hacia Giubetich y sus políticas.

Grasso y Fadul lideran la intención de voto en las encuestas que consultan sobre una eventual candidatura de uno y otro a la Intendencia de Río Gallegos. De un lado y del otro los datos arrojan el mismo resultado. Por tanto, ambos saben que la definición de la estrategia electoral a seguir debe ser la correcta si el objetivo es llegar a reemplazar a Roberto Giubetich este año.

El más tranquilo es Fadul. Sabe que desde el Frente UPVM afloran varios candidatos que le sumarán sin problemas en la contienda electoral. Roberto Giubetich, que ya no esconde sus intenciones de ir por la reelección; el sector de Proyecto Alternativo de Jorge Cruz y hasta el oficialismo partidario con una eventual candidatura de Daniel Roquel ó Roxana Reyes son propuestas de peso que acumulan buen porcentaje de votos y que en la sumatoria de la Ley de Lemas, terminan jugando a favor de sus pretensiones. El propio Fadul lo vivió esto en las elecciones del 2015 y sabe que la fórmula da resultados.

El más preocupado es Grasso. Sabe que está sólo y que dentro del lema no hay candidatos de fuste que logren inclinar la balanza a su favor en la sumatoria de votos. De hecho fue lo que le pasó en el 2015. Con dos candidatos dentro del mismo lema que le hubieran sumado mayor porcentaje, hubiera sido no sólo el más votado sino que además se hubiera quedado con la Intendencia. Pero juega con la mejor carta que cualquier candidato puede aspirar tener: La pésima gestión de Giubetich en la Municipalidad. El peronista está convencido que la gente lo elegirá reconociendo todo lo que pudo hacer en los pocos meses que le tocó estar al frente de la comuna, y buscando una alternativa distinta a la mala gestión radical en el Municipio.

Otra vez el karma o el destino: Lo que lo fortalece a Grasso, lo debilita a Fadul. El actual intendente de Río Gallegos es una pesada mochila de plomo para arrastrar. Grasso y Fadul lo saben, por eso también sus estrategias estarán centradas allí.

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