Pastoral Migratoria: "Hay una fuerte corriente de venezolanos que llegan a la ciudad"

RIO GALLEGOS 10 de julio de 2019
Lo confirmó Rosita Díaz integrante de Pastoral Migratoria del Obispado. Así como en otros años fueron chilenos y bolivianos, hoy la llegada de venezolanos es una realidad. Muchos de ellos son profesionales que aceptan cualquier trabajo para poder asentarse y desarrollarse.
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"Tenemos una realidad migratoria que en realidad lo que han variado son los rostros, siempre tuvimos una migración muy importante de Chile en algún momento y luego, cuando la situación económica de Chile se estabilizó esa corriente migratoria se estancó y comenzaron a llegar otras migraciones como los bolivianos, los paraguayos ó los peruanos con fuerte presencia en la construcción; más acá la llegada de los dominicanos, y ahora son los venezolanos, buscando un lugar donde asentarase y poder desarrollarse" explicó Rosita Díaz, integrante de la Pastoral Migratoria del Obispado de Río Gallegos.

En diálogo con el programa radial EL MEDIADOR, la referente explicó "todos sabemos de la realidad actual que vive Venezuela, y nuestra ciudad no ha estado ajena al mismo proceso que se da en muchas otras ciudades con una importante llegada de venezolanos, muchos de ellos incluso profesionales".

"La venezolana es una migración netamente forzada. Llegan hasta aquí por cuestiones humanitarias. En su gran mayoría son profesionales que están insertados en trabajos laborales que son subvaluados porque trabajan en cualquier otra cosa menos en lo que ellos se formaron. Eso no significa que lo hagan con frustración. Por el contrario, asumen el compromiso con la convicción de poder asentarse y desarrollarse porque vienen muy castigados, con el tema de no poder acceder a cuestiones esenciales, como comprar un litro de leche ó un kilo de azúcar. Si en su país quieren hacerlo, tienen que levantarse a las 4 de la mañana para que los atiendan al mediodía o incluso encontrarse con góndolas vacías sin mercadería. Frente a esa realidad, ponen en valor eso que para nosotros es tan insignificante" detalló.

"Así como nosotros en una época nos abocamos mucho a la contención y acompañamiento a la comunidad boliviana, hoy nos estamos dedicando mucho a la comunidad venezolana. Pero hay que avanzar con algunos cambios. Por ejemplo, hay una persona que es licenciada en reanimación cardiovascular, y que está en este momento expendiendo nafta como playero. Hay un tiempo que conlleva una convalidación de título que a veces llega a ser de entre 2 a 4 años. Es increíble pero esto sigue pasando, a pesar de la necesidad concreta que bien podrían cubrir por su capacitación" agregó.

"Lo que vemos es que ellos están contentos, han encontrado tranquilidad, buena receptividad. Esencialmente ellos son optimistas, alegres, nos regalan su cultura. Y han enfrentado una realidad que para nosotros es incomprensible. Acá encontraron trabajo y posibilidad de crecimiento" agregó Díaz.

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