Por: El Mediador 26 de agosto de 2026

Río Gallegos y Punta Arenas defendieron la integración y la hermandad de sus pueblos

Los jefes comunales Pablo Grasso y Claudio Radonich expresaron su preocupación tras las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea Argentina sobre el Estrecho de Magallanes. Reivindicaron la hermandad histórica de ambas comunidades y rechazaron cualquier discurso que reabra controversias del pasado.

Los gobiernos locales de Río Gallegos y Punta Arenas emitieron este miércoles un pronunciamiento conjunto para reafirmar la relación de amistad e integración entre ambas ciudades, luego de las recientes declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea Argentina, Gustavo Javier Valverde, vinculadas con el Estrecho de Magallanes y la necesidad de reforzar la presencia argentina en la región.

El documento, firmado por el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, y el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich Jiménez, señaló que las cuestiones relacionadas con la soberanía, los límites y los tratados internacionales corresponden a los Estados nacionales.

En ese sentido, las autoridades plantearon que cualquier diferencia debe ser abordada mediante las vías diplomáticas e institucionales, respetando los tratados vigentes y el derecho internacional.

Asimismo, advirtieron que las declaraciones que puedan reabrir controversias del pasado no contribuyen a preservar la relación construida durante décadas entre las comunidades de ambos países.

El comunicado destacó especialmente los vínculos familiares, comerciales, culturales, deportivos, educativos y turísticos que mantienen Río Gallegos y Punta Arenas. También remarcó que cruzar la frontera forma parte de la vida cotidiana de numerosas familias de la Patagonia Austral.

Las autoridades recordaron que Argentina y Chile estuvieron cerca de un enfrentamiento armado por cuestiones territoriales hace casi medio siglo y señalaron que aquella experiencia dejó como enseñanza la necesidad de defender los intereses de cada país dentro de los canales diplomáticos correspondientes.

“No queremos que las tensiones del pasado vuelvan a instalarse en nuestra región y menos cuando estas sean artificiales e infundadas”, expresaron en el documento.

Grasso y Radonich también rechazaron cualquier expresión que pueda alimentar la desconfianza entre ambos países y reivindicaron el diálogo como el único camino para resolver diferencias entre los Estados.

Finalmente, Río Gallegos y Punta Arenas reafirmaron su voluntad de continuar trabajando como ciudades hermanas, con el objetivo de fortalecer una Patagonia Austral integrada, estable y abierta al mundo.

“Reafirmamos nuestra voluntad de seguir siendo ciudades hermanas, construyendo puentes donde otros pretendan levantar fronteras”, concluye el comunicado firmado este 26 de agosto.