Texas: un hombre mató a tiros cinco vecinos hondureños, entre ellos un niño de ocho años
La policía estaba buscando al sospechoso, que utilizó su AR-15 en la matanza a última hora del viernes, dijo Capers a Reuters. Las autoridades acusan a Francisco Oropeza, de 38 años, de cinco cargos de asesinato y le estaban buscando el sábado por la mañana, dijo Capers.
"Está prófugo en el bosque nacional Sam Houston, en el condado de San Jacinto. Lo estamos rastreando con perros y hombres a caballo y drones en el aire", afirmó.
Los funcionarios de la oficina de Capers recibieron una llamada sobre una situación de acoso en Cleveland sobre las 23:31 hora local, pero cuando llegaron al lugar encontraron a varias víctimas que habían recibido disparos, comentó.
Había un total de diez personas en la casa cuando el pistolero entró y empezó a disparar, indicó Capers, cinco de las cuales sobrevivieron.
Según la policía, todas las víctimas eran hondureñas, pero las autoridades no revelaron sus nombres, según informó anteriormente la cadena ABC.
El sospechoso salió de su casa el viernes por la noche y comenzó a disparar en su patio, que es cuando algunas de las víctimas salieron a confrontarlo, dijo Capers. "Un hombre se acercó a la valla y dijo ´oye, estamos intentando mantener al bebé dormido aquí´", relató.
Ambas partes regresaron entonces a sus casas, señaló Capers, pero el pistolero "rellenó su cargador, avanzó por su camino de entrada" a la calle y luego "comenzó a disparar en la casa donde estaba la gente". El alguacil dijo que las víctimas murieron con disparos en la cabeza.
FUENTE: NOTICIAS INTERNACIONALES
Te puede interesar
Ataque israelí en el sur de Líbano deja siete muertos en plena tregua
Banco Mundial desembolsa US$ 200 millones para atender emergencia por terremoto en Colombia
Trump afirmó que pronto declarará al estrecho de Ormuz como territorio estadounidense
Racismo explícito: Donald Trump publicó un video con los Obama caracterizados como monos
En medio del escándalo por los archivos Epstein que lo tienen en el ojo de la tormenta, Donald Trump apuesta a seguir desviando el foco de atención con provocaciones racistas.