Low Cost: Iban a ser la "revolución de los cielos" y no llegó ni un sólo avión a Santa Cruz

Para la UCR es culpa del Gobierno provincial que no gestiona para que las líneas se interesen en llegar a nuestra provincia. Sin embargo, el Ministerio de Transporte nacional autorizó varias rutas y no ha llegado ningún avión a los aeropuertos de Santa Cruz. La supuesta "revolución de los cielos" se quedó sólo en una promesa.
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A un mes de cumplir los 4 años de mandato, la actual gestión del gobierno nacional se marchará sin haber aterrizado ni un sólo avión de las denominadas "low cost" en los aeropuertos de la provincia de Santa Cruz.

Habían asegurado que sería "la revolución de los cielos" y que habría tarifas diferenciales para unir las ciudades de la Patagonia con Buenos Aires y otras ciudades de interés. La realidad es que a pesar de haber otorgado rutas a éstas empresas, ninguna low cost llegó a Santa Cruz.

"Falta voluntad provincial para que lleguen las nuevas empresas aéreas a Santa Cruz" expresaba un comunicado que desde el área de prensa de la UCR Santa Cruz se emitía para tratar de adjudicar esta situación al Gobierno de Santa Cruz.

"Cada vez son más las compañías aéreas interesadas en volar y conectar distintos puntos de Santa Cruz pero sin embargo el Gobierno provincial sigue dando su negativa para trabajar en conjunto con las empresas y que éstas comiencen a operar esas rutas que en muchos casos ya cumplieron con los requisitos y fueron autorizadas a volar por el Ministerio de Transporte de la Nación" agregaba más adelante el mismo comunicado.

En los últimos dos años se realizaron al menos tres audiencias a las que se presentaron 10 empresas aéreas del tipo low cost solicitando concesión para explotar 59 rutas aéreas que incluyen algún punto de Santa Cruz, ya sea como destino final o como escala. Entre ellos hay localidades turísticas o de mucha demanda como El Calafate o Río Gallegos, pero también corredores no tan concurridos como Perito Moreno y Puerto San Julián.

Lo único cierto del comunicado del radicalismo es que el Ministerio de Transporte de la Nación ya autorizó y concesionó varias rutas con vuelos directos o escalas en localidades de la provincia. El único motivo por el cual esos aviones no han llegado, es que las empresas tienen rutas otorgadas, pero no cuentan con aviones suficientes ni pilotos autorizados para poder cubrirlas.

Esto pasa no sólo con Santa Cruz, sino también en otros destinos del país que enfrentan el mismo inconveniente: Flybondi, Avianca, Andes, JetSmart y Norwegian entre otras, no cuentan con la cantidad de aeonaves necesarias para poder cubrir muchos de los tramos que hoy ya tienen concesionados. A esto se suma la falta de pilotos habilitados en el país, que desencadenó el reclamo de los gremios que nuclean a los aeronavegantes días atrás, ante una resolución del área de Guillermo Dietrich que autorizaba a volar a pilotos extranjeros en cielos argentinos sin contemplar la normativa en vigencia, lo cual provocó el reclamo de sus pares argentinos. El Ministerio de Transporte debió dar marcha atrás con esa Resolución que amenazaba con paralizar los vuelos en todo el país.

El único motivo por el cual las líneas low cost no operan en Santa Cruz, es la que fundamenta su propio origen: El sistema low cost funciona en el resto del mundo porque su negocio radica en cubrir distancias cortas, de amplia demanda y que permita conexiones de ida y vuelta en cortos plazos de tiempo. Volar a cualquier localidad de Santa Cruz, teniendo como base operativa Buenos Aires, implica vuelos de 6 horas (ida y vuelta); por ende no más de un vuelo diario por día. Operar en Santa Cruz implica mayor inversión en aviones de otro tipo de autonomía y que lejos están de garantizar plazas cubiertas al 100% en rutas como Buenos Aires-Córdoba; Buenos Aires-Mendoza ó Buenos Aires-Rosario sólo por citar algunas.

El pasaje aéreo para unir el tramo Río Gallegos-Buenos Aires ida y vuelta no baja de los Quince Mil Pesos ($ 15.000,00) una cifra que casi se duplica si se trata del tramo Buenos Aires-El Calafate. La llegada de las low cost bien podrían haber generado una competencia en el mercado aéreo, con precios más accesibles, obligando a las empresas que ya explotan los tramos hasta nuestra provincia a reducir sus valores. Sin embargo, el proyecto quedó a mitad de camino.

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