El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, encabezó la apertura del 78° período legislativo del Concejo Deliberante, acto institucional realizado en el recinto de Lisandro de la Torre 556 bajo la presidencia de Daniela D’Amico. En su discurso ante los concejales, el jefe comunal realizó un diagnóstico del escenario económico actual, cuestionó las políticas del Gobierno nacional y del Ejecutivo provincial, y llamó a trabajar de manera conjunta para afrontar los desafíos que atraviesa la ciudad.
Durante su exposición, Grasso sostuvo que la capital santacruceña atraviesa un escenario complejo y afirmó que actualmente el municipio no recibe asistencia económica de otras jurisdicciones. “Por primera vez en la historia no recibimos ni un peso de Provincia ni Nación. Parece que la culpa de todo la tiene Río Gallegos, pero no hay salud, educación ni trabajo”, expresó.
En ese marco, el intendente vinculó esta situación con el impacto de las medidas económicas adoptadas por el Gobierno nacional, señalando que afectan directamente al desarrollo de la ciudad. También remarcó que el abandono de la obra pública y la quita de subsidios obligaron al municipio a sostener con recursos propios distintos servicios y proyectos en marcha.
“El municipio de Río Gallegos no recibe un solo peso de Nación bajo ningún tipo de concepto. Debimos financiar íntegramente el sistema público y la continuidad de las obras en ejecución”, indicó.
Grasso también cuestionó al Gobierno provincial y aseguró que existe una estrategia de “esmerilar políticamente” a la gestión municipal. En ese sentido, denunció que la ciudad fue excluida de convenios y acuerdos vinculados a infraestructura y políticas públicas.
A pesar de este escenario, el jefe comunal sostuvo que la administración municipal continuará con su agenda de gestión iniciada en 2019. “Nos discriminaron, nos dejaron solos, nos persiguieron, pero vamos para adelante”, afirmó.
Tras el acto institucional, el intendente dialogó con la prensa y volvió a remarcar la necesidad de construir consensos entre distintos sectores políticos y sociales. “Estoy convencido que tenemos que juntarnos entre todos. Lo que viene no se puede salir solo”, señaló.
Finalmente, Grasso expresó su preocupación por las consecuencias de las políticas económicas actuales y advirtió sobre el impacto que podrían tener a largo plazo en el desarrollo de la capital provincial. “Es un retroceso que no vamos a poder recuperar más allá de los anuncios históricos”, concluyó.
















