Médico dice que la ignorancia de la gente puede ser igual de cruel que el virus
Es médico y el COVID-19 le ha cambiado la vida. Estar al lado de los contagiados le puso en el más alto nivel de riesgo. Desde hace dos semanas de jornadas largas llega a su casa, pero no puede abrazar a sus niños, no puede alimentarlos, no puede dormir con ellos.
Trabaja en un hospital público y daba servicios en una clínica privada, sin embargo esta última le ha cerrado las puertas al enterarse de que estaba atendiendo casos críticos con coronavirus.
El virus es cruel, pero la ignorancia lo es más. El profesional médico accedió a conversar con un medio colega, pero no puede permitirse revelar su identidad, no en las condiciones actuales. Un colega suyo ha sido echado por la dueña de casa del departamento que arrendaba. La doña se escandalizó al saber que el médico salvaba vidas de los infectados por la pandemia.
Ariel (nombre ficticio) es uno de los médicos con especialidad en Terapia Intensiva que atiende casos de alto riesgo del coronavirus.
No niega la afectación emocional. “Soy un ser humano. Tengo familia. Es una etapa muy difícil. Desde hace dos semanas (cuando brotó la pandemia en Bolivia) no duermo con mis niños, no los abrazo, no puedo ni alimentarlos. Son niños menores de cinco años. Tengo a mi madre que es mayor de 60 años. Debo mantenerme alejado de ellos para minimizar el riesgo de contacto”.
Ariel se especializó en el exterior. Enfrentarse a esta patología desconocida y nueva en el mundo no es sencillo. El hospital está munido de indumentaria necesaria. “Sabíamos que la enfermedad llegaría así que se preparó todo, pero no para la indolencia, la ignorancia, la intolerancia de la gente”.
Relata que todo el personal médico y de enfermería están sufriendo las consecuencias. “Han sido estigmatizados. A un colega le han dejado sin casa porque la dueña de la vivienda pensó que estaba permitiendo el ingreso del virus”.
«Nos duele la ignorancia. Hace daño. No hay tolerancia. Están tratando muy mal a la gente que trabaja en Salud».
Pese a todo Ariel mantiene su compromiso con su profesión. La carga laboral se ha incrementado y su familia está en contra de que asuma esa responsabilidad.
“Son decisiones muy importantes las que hay que tomar. Cuando se es médico debemos afrontar y seguir con nuestra misión. Tenemos que dar la cara a los pacientes graves”.
Señala que asume la responsabilidad de su trabajo de alto riesgo, aun sabiendo el peligro. “Ojalá los seres humanos fueran más tolerantes, comprensivos y hagan empatía con nosotros”.
FUENTE: Opinión.
Te puede interesar
El mensaje de Mauricio Macri tras la media sanción de la reforma laboral en el Senado
<div>El ex presidente reapareció en sus redes sociales con un posteo celebratorio del proyecto impulsado por el Gobierno</div>
Renunció Demian Reidel a la presidencia de Nucleoeléctrica Argentina
El dirigente libertario había quedado bajo sospecha de casos de corrupción.
Manuel Adorni dijo que el acuerdo con Estados Unidos es un “hito histórico” y le dejó un mensaje a los legisladores
El ministro coordinador brindó una conferencia de prensa junto al canciller Pablo Quirno.
500 bomberos luchan contra el fuego en el Parque Los Alerces y Puerto Patriada
Más de 45 mil hectáreas fueron arrasadas por los incendios incesantes.