“Todo tiene un límite, y ese límite se lo pongo yo”: el fuerte descargo de Lorena Ponce contra Leguizamón
El conflicto institucional que sacude a la Legislatura de Santa Cruz sumó un nuevo capítulo. A través de un posteo en sus redes sociales, la diputada Lorena Ponce expuso la situación de violencia que viene soportando desde hace tiempo por parte del vicegobernador Fabián Leguizamón, presidente de la Cámara. En su mensaje, Ponce no solo ratificó los hechos denunciados sino que fue más allá: reveló que los ataques son sistemáticos, públicos y conocidos por muchos dentro del ámbito legislativo.
“Ayer fue un día muy difícil para mí como diputada pero sobre todo como persona”, comienza el texto. Ponce describe un contexto de agresión constante por parte de Leguizamón: en medios, pasillos, sesiones. “Muchos de ellos están documentados”, aclara. La legisladora asegura que evitó durante mucho tiempo la confrontación, modificando incluso sus recorridos dentro del recinto. Pero, advierte, todo tiene un límite. “Y ese límite se lo pongo yo”.
El episodio que detonó la denuncia ocurrió en una reunión en la que, según afirma, no habría participado si sabía que él estaría presente. Pero lo más grave, dice, es que el vicegobernador “miente sobre el tema que se estaba tratando” en la reunión. Ponce señala que el eje real era el ingreso de oficios relacionados con el diputado Españon.
La diputada acusa a Leguizamón de actuar “con odio, misoginia, abuso de autoridad, en lo que dice y hace”. “Le comento que me va a tener sentada en mi banca un tiempo más, así que le recomiendo hágase tratar”, dispara.
En su mensaje, la legisladora también responde a los dichos ofensivos que habría recibido de parte del presidente de la Cámara: “Si no sé nada, si me hace callar, si soy la peor diputada de la historia, si doy vergüenza, si soy mala persona”, ironiza. Y agrega: “A mí me juzga mi pueblo, mi entorno, yo misma”.
Lejos de presentarse como víctima, Ponce reivindica su lucha: “Si piensa que esto me va a anular, sepa que me hace más fuerte. Entiendo el juego de la política y me la banco”. Pero aclara con firmeza: “Todo tiene un límite, y a ese límite se lo pongo yo”.